DESCRIPCIÓN DE LA VENERADA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO
Tiene esta venerable imagen cuarenta y siete centímetros y medio de altura es toda hecha de madera, representa a la Virgen María de pie en su advocación del Rosario. Está hecha a “exprofeso” es decir hecha a propósito y con la intención de vestirla con telas, pisa sobre una base de madera, con el pie izquierdo un poquito levantado de delante, apoyando sobre el talón como queriendo dar un paso.
El rostro es perfecto, artístico, de forma algo redonda y regordido; pero en realidad hermoso como el de una doncellita llena de pureza, candor y santidad, de quince años. Tiene los ojos de cristal, muy expresivos, con pestañas sobrepuestas, la nariz un poquito achatada y la boca muy breve. Su color es de un sonrosado muy pálido con las mejillas más subidas de color y sus labios en rojo muy natural, lo que hace que tenga grande atractivo.
Con el brazo izquierdo sostiene al niño Jesús de hechura también perfecta como la Virgen y para vestirse con telas, con los bracitos abiertos, y este no está pegado al brazo de la Virgen.
Con el brazo derecho la virgen sostiene el Santísimo Rosario insignia de su título, y en la mano el cetro de Reina.
La visten de ricas telas de seda, brocado o tisú, con la túnica de color blanco o de otros colores recargada de preciosos bordados y ceñida a su cintura por un cíngulo dorado. El manto a veces azul, a veces también blanco o de otros colores, le pende de sus hombros hacia abajo, también recargado de franjas y bordados de oro, lo lleva muy extendido por delante, como todas las imágenes muy veneradas o antiguas, y con ancha y larga cauda hacia atrás, también el niño viste de igual riqueza.
Lleva la Virgen una rizada cabellera sobrepuesta, zarcillos de oro, y sobre su cabeza se asienta una corona de oro de forma imperial, con varias piedras y perlas, también una hermosa aureola de plata dorada, formada por rayos grandes y pequeños, al centro rodeada por nubes, siete flores de Liz y con una piedra preciosa de color azul sobre cada una, el niño también lleva sobre su cabeza una hermosa corona de oro de forma ducal.
Ostenta una media luna de plata y se asienta sobre una peaña de madera, tallada y dorada, en forma de columna con base, que lleva tallado al frente el monograma de María coronado con una diadema.

